Entrevistamos a José Manuel Viñuela Prieto, número 2 del examen MIR, que ha elegido Neurocirugía en el Hospital Universitario La Paz.

Por: | Etiquetas: | Comentarios: 0 | julio 23rd, 2020

Créditos fotografía: Redacción Médica.

En primer lugar enhorabuena por tu alta calificación y bienvenido a esta hermosa profesión. ¿Cuál es tu trayectoria? ¿Cuándo decidiste dedicarte a la medicina?

Muchas gracias, para mí es un verdadero honor formar parte de esta profesión.
En mi caso, la medicina fue una vocación tardía.
Decidí emprender la aventura de estudiar otra carrera tras finalizar mis estudios de post-grado en la Universidad de Granada.
En aquella época, pasaba muchas horas en los laboratorios de la Facultad de Medicina, por lo que tuve la oportunidad de entablar amistad con estudiantes y residentes. Algunos consiguieron convencerme para que acudiera a las clases de medicina como oyente y, antes de que pudiera darme cuenta, el reto de estudiar medicina se convirtió en realidad.

Empecé mis estudios del Grado en Medicina en la Universidad de Valencia. Allí vivía en casa de mis tíos, a los que nunca podré estar lo suficientemente agradecido por el cariño con el que me recibieron. No obstante, al comienzo del segundo curso, tuve la oportunidad de completar mi formación docente e investigadora con una interinidad en el Departamento de Histología e Ingeniería Tisular de la Universidad de Granada.
Tras aquel parón, decidí continuar mis estudios de medicina y, puesto que Madrid me ofrecía mejores posibilidades de trabajar mientras estudiaba, solicité el traslado de expediente a la Universidad Complutense.

¿De qué trabajas actualmente? 

Actualmente trabajo como médico en el aeropuerto.
Hasta que llegue el día de la incorporación oficial a los hospitales es una manera de seguir siendo productivo. No voy a negar que resulta un poco frustrante tener que esperar hasta finales de septiembre para poder echar una mano en la medida de nuestras posibilidades. Creo que todos somos conscientes del desgaste físico y emocional que arrastran los sanitarios que han vivido la pandemia en primera línea.

 

¿Crees que ha sido una convocatoria “especial” por el tema de la Covid19? ¿Cómo la has vivido?

Obviamente, la presente convocatoria ha sido “especial”.  Creo que nadie podía imaginar que siguieran tales derroteros.
Toda convocatoria de FSE tiene un componente de incertidumbre que le es inherente e ineludible, pero este año la incertidumbre ha protagonizado cada paso del camino. Sinceramente, espero que parte de esa incertidumbre se reduzca en la siguiente convocatoria. No debe estar siendo nada fácil planificar el estudio y gestionar el esfuerzo para los opositores actuales.

Resulta un poco frustrante tener que esperar hasta finales de septiembre para poder echar una mano en la medida de nuestras posibilidades. Creo que todos somos conscientes del desgaste físico y emocional que arrastran los sanitarios que han vivido la pandemia en primera línea

 

 ¿Cómo te sientes al ser el segundo MIR en elegir plaza?

Si te soy sincero, un poco abrumado por la repercusión que tiene. En realidad, este tipo de objetivos nunca se alcanzan en solitario. Todo el que ha pasado por el MIR sabe que al examen no solo va el opositor. Va todo su entorno, su pareja, su familia, sus amigos, hasta su mascota. En ese sentido, no sería capaz de recordar toda la gente que me ha animado y apoyado hasta llegar aquí. Pero sí que es de justicia que mencione a quien ha compartido, y sufrido, la mayor parte de la preparación.
Este puesto es tanto mío como de Ángela y, por supuesto, de Rumba (probablemente, uno de los Schnauzer que más preguntas MIR ha visto corregir en la presente convocatoria).

¿Por qué Neurocirugía? 

Para disgusto de mi maestro y mentor en el Hospital Clínico San Carlos, el Dr. Fco. Javier Candel, que hizo todo lo posible para pulirme como futuro infectólogo, siempre tuve claro que elegiría una especialidad quirúrgica.
En ese sentido, la Neurocirugía es una especialidad apasionante, un verdadero reto.
La combinación de un órgano del que aún hoy desconocemos gran parte de su funcionamiento, junto con las posibilidades que ofrecen los desarrollos tecnológicos presentes y futuros me parece alucinante.

No obstante, durante la carrera, no tuve la oportunidad de rotar por la especialidad, por lo que no conocía los pormenores del día a día de un neurocirujano. En ese sentido tengo que agradecer a la Dra. Sarabia, al Dr. Arrese y al Dr. Cepeda del Servicio de Neurocirugía del Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid, que, antes de que se desencadenara la crisis de la COVID-19, tuvieron a bien acogerme durante unos días en su Servicio y, con total honestidad, descubrirme las luces y sombras de la especialidad.

La Neurocirugía es una especialidad apasionante, un verdadero reto. 

¿Hay alguna razón especial para elegir el Hospital De la Paz?

Es un centro de referencia nacional en la especialidad, con excelentes profesionales y un gran volumen de pacientes.
Tras hablar con alguno de los residentes actuales, me quedó claro que el buen ambiente de trabajo se valora mucho, y creo que eso es muy importante a la hora de elegir hospital. La elección de plaza este año ha tenido el hándicap de no poder visitar los hospitales y comprobar en primera persona cómo es el servicio.
No obstante, a los canales clásicos de información, este año se han unido nuevas formas de comunicación que nos han ayudado mucho a tomar una decisión tan importante.

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